Saludos a todos los navegantes del ciberespacio. Acaba de zarpar mi web, un sitio libre y pendenciero, dispuesto a recorrer todas las rutas al soplo de todos los vientos, a fondear en todos los puertos y a participar en todas las batallas, a cantar y beber en buena camaradería en todas las tabernas y a hablar y contar toda clase de historias.
Navego bajo una sola bandera, la mía propia, y no me sujetaré más que a lo que en cada momento juzgue bueno y justo, sin más límites que los que dispuso el Creador.
Bien, basta de palabras, toca soltar amarras, levar anclas y... ¡navegar!, hasta que llegue mi hora, donde quiera el azar.
Como habéis podido comprobar -si os habéis molestado en pasear por la web-, esto está aún en pañales; pero os prometo que estoy trabajándolo. De hecho, ya podéis acceder a algunos de mis blogs y de mis "relatos para leer en una tarde de lluvia al calor de un brasero" y de mis perfiles. Que os divirtáis.